pan am 103

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lunes, 9 de mayo de 2011

LA GUERRA FRÍA: EL BOCHORNOSO INCIDENTE DEL VUELO 253A DE SEABOARD WORLD AIRLINES.





Para quienes tenemos edad de acordarnos la llamada Guerra Fría entre los Estados Unidos y la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) fué eso, una guerra que, sin ser guerra propiamente dicha, propició entre estas dos naciones roces de alto voltaje.


Graves incidentes como la famosa Crisis de los misiles en Cuba de 1962, las guerras de Corea y la de Vietnam (sobre todo esta última que tánta sangre ha costado a los norteamericanos), el Muro de Berlín, el derribo del vuelo 007 de Korean Airlines del que en su momento hablé, en fín, tantos y tantos incidentes.


Éste incidente en especial lo hallé casi de casualidad, y me llamó la atención, así que investigué un poco y aquí les traigo esto que a los norteamericanos literalmente les sacó ronchas dado a que obligaron a aterrizar a un avion donde llevaban tropas que iban a combatir a Vietnam en un episodio que sólo puedo calificar de tragicomedia.


Éste pues es el vergonzozo incidente del vuelo 253A de Seaboard World Airlines.


Estamos en plena Guerra Fría, y además se libra una guerra propiamente dicha, la de Vietnam, en donde los Estados Unidos tienen participación activa para evitar que Vietnam del Norte con apoyo de la URSS se apropie de Vietnam del Sur.


Nos encontramos en la base aerea McChord cercana a Seattle, en el estado de Washington, Estados Unidos, es la tarde del 1 de Julio de 1968, allí se halla estacionado un avion tetramotor a reacción McDonnell Douglas DC-8-63CF, de todos los DC-8 construidos la version 63CF es uno de los más largos, este aparato pertenece a una aerolinea yá desaparecida, la Seaboard World Airlines.


Este aparato esbelto cuya matricula era la N8631 llevará a cabo un vuelo tipo charter numerado como 253A, tiene como destino la base aerea estadounidense de Yokota en Japón, y llevará 214 soldados que llegando a Yokota serán reenviados a Vietnam, al frente de batalla.


Este avion llevaría mucha tripulacion durante el vuelo, empezó a los mandos el capitan Temple Robinson quien trajo al aparato desde el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York, llegando a la base McChord subieron el capitan Ralph Neary quien fungiría como piloto verificador y además era director de vuelo de la aerolinea y el ingeniero de vuelo verificador Ed Acree junto a los 214 soldados, tanto Neary como Acree iban a supervisar a los pilotos que irían en ese vuelo.


Por fin sube el resto de la tripulacion, ellos eran el capitan Joseph Tosolini, el primer oficial Henry Treger, el ingeniero de vuelo Earl Scott y el navegante Laurence Guernon, con ellos irían tambien el capitan verificador Bill Eastwood y el oficial de mantenimiento Craig Randall.


Además subieron las aeromozas Terry Carr, Liberty Chang, Patricia O'Dell, Nancy Cuddy, Margaret Nelson, Nancy Jacquier y Nancy Gorman, con ellas iba la jefa de aeromozas Patricia Parlette.


Una vez que el capitan Temple Robinson entregó a la nueva tripulacion el DC-8 se retira y deja a éstos el vuelo 253A en sus manos, los pilotos reciben autorización de los controladores militares y el DC-8 despega con un elegante ronroneo de sus cuatro motores Pratt & Whitney JT3D-7.


Durante el vuelo transoceánico todo estaba en órden, pero en la cabina de mandos habia cierta inquietud, pues un interruptor estaba fallando y además habia otro problema, en este tipo de aeronaves se manejaba un radar de tipo Doppler que nó estaba debidamente certificado por la Federal Aviation Administration (FAA o Administracion Federal de Aviacion), esto planteaba un problema en sí yá que si ese radar llegaba a fallar y la FAA se enteraba se iban a meter en serios aprietos.


En fin, el vuelo se sigue llevando a cabo en calma y paz, hasta que...


Llegando a espacio aereo japonés los pilotos del DC-8 se ponen al habla con los controladores nipones y reciben instruccion, y es entonces que algo pasó en el vuelo 253A, se empiezan a desviar de su ruta arrumbando hacia el oeste, hacia las Islas Kuriles controladas por la URSS en lugar de ir por la Isla de Hokkaido que es territorio japonés un poco más al sur.


Los controladores nipones notan esto y sabían de sobra qué clase de conflictos limítrofes tenían (y que aún tienen con la ahora República Rusa) si se llegaban a meter en territorio hostíl, informan de inmediato a los pilotos que se tienen que ir al sur, a Hokkaido, estaban entrando a territorio soviético.


Los pilotos se miraron perplejos, ¿se estaban desviando de su ruta?, verificaron, algo estaba mal, entonces deciden que se tienen que ir al sur, a lugar seguro, pero reaccionaron demasiado tarde.


Del lado izquierdo del DC-8 apareció el primero de dos aviones de combate Mikoyan-Gurevich MiG 17 tripulados uno por los pilotos militares Yu B. Alexandrov y V.A Igonin y el otro por I.F. Evtoshenko y I.K. Moroz, tomaron posiciones uno a la izquierda y el otro a la derecha del DC-8, luego de un rato hicieron disparos de advertencia con balas trazadoras que fueron vistas por los pilotos estadounidenses.


La vista de esas balas trazadoras y de esos aviones militares pusieron nerviosos a más de uno a bordo, la aeromoza Nancy Jacquier sacó una cámara fotográfica e imprimió una placa del MiG de la izquierda, entonces alguien gritó que a la derecha estaba el otro MiG.


Los pilotos estadounidenses no hablaban ruso, y los pilotos militares soviéticos tampoco hablaban inglés, así que éstos últimos se las arreglaron para hacerles entender a los invasores que debían aterrizar, por eso se colocaron a cada lado del DC-8 y los enfilaron a la base aerea de Burevestnik en la isla de Iturup, en las Kuriles (izquierda).


El DC-8 aterriza en la base aerea soviética y apenas se detiene es rodeado por militares armados con sus famosos rifles de asalto AK-47, desde el interior del avion los soldados estadounidenses los miran inquietos, jamás habian estado tán cerca de los comunistas como ahora, ¿qué iba a pasarles?.


Una de las puertas de acceso se abre y entran varios oficiales soviéticos con una mujer, al parecer funcionaria del Partido Comunista, y entre señas y ruso e inglés chapurreado ordenan al capitan Tosolini, al piloto verificador Neary y al navegante Guernon que bajen del avion, la mujer soviética se quedó a bordo y en su limitado inglés se comunicó con las aeromozas del avion mientras otros oficiales revisaban el DC-8 de arriba a abajo, al final comprobaron que nó se trataba de un avion espía, y con tanta gente a bordo había que hacer algo, llegan órdenes, todos debían entregar sus identificaciones a los militares soviéticos.


Así lo hacen los estadounidenses, mientras la mujer soviética hace llegar a los pasajeros y personal que aún quedaba a bordo panes, mantequilla, cigarrillos y un samovar lleno de té caliente.


Se dispone entonces que si alguien queria ir al sanitario lo haría, pero irían de dos en dos y acompañados en cada ocasión por un soldado soviético a las letrinas de la base.


En la base aerea de Yokota en Japón se enteraron que el DC-8 habia sido interceptado por los soviéticos y de inmediato unos funcionarios acompañados por un intérprete que hablaba ruso se fueron en un avion DC-3 a Vladivostok, iban a negociar la liberacion de esos hombres, en Washington las cosas en la Casa Blanca estaban tensas, el presidente de ese entonces Lyndon Johnson sabía que tenía que actuar con tacto en este trance.


El embajador estadounidense Llewellyn Thompsom habló con el primer ministro soviético Alexei Kosygin en el sentido de que la incursión del DC-8 en espacio aereo soviético no era intencional, pero Kosygin replicó que el incidente yá no estaba en sus manos y que las autoridades militares de su país lo estaban investigando, yá tendría tiempo de decirle al embajador norteamericano qué conclusiones darían los militares.


Y es que para ese entonces el incidente no pudo haber pasado en el peor momento, pues el embajador Thompsom estaba precisamente en Moscú en una serie de pláticas con los soviéticos acerca de la reducción de armas nucleares, parte de esas pláticas tenian que ver con la incursión de aviones espías norteamericanos en aguas del Océano Pacífico cercanas a la URSS, la entrada a espacio aereo soviético del DC-8 con soldados que iban al frente de batalla en Vietnam aunque no era intencional según los estadounidenses daba al traste con esa pláticas, ahora el embajador Thompsom tenía que redoblar esfuerzos.


Entre tanto en la base aerea de Burevestnik las cosas iban como iban, los soldados estadounidenses dentro del avion, los pilotos sometidos a interrogatorios por parte de los soviéticos, pero según las aeromozas en ningún momento hubo violencia ni nada que se pudiera temer de los comunistas, es más, parecería que todo se llevaba a cabo con cierta cortesía, pero cumpliendo las formalidades militares del caso, a las aeromozas se les permitió bajar del DC-8 mientras las negociaciones entre los Estados Unidos y la URSS avanzaban, esto iba a llevar tiempo.


Las aeromozas fueron llevadas a las instalaciones de la base aerea, allí habian camas, sanitario, lo necesario aunque muy austero pero yá era algo, los soldados norteamericanos podían bajar del avion para ir a los comedores de la base pero al terminar debian regresar al avion, según testimonios de las aeromozas el personal del comedor de la base entre quienes habian muchas mujeres se esmeraban mucho, la comida si bien no era muy variada tampoco era mala, así pasó el primer día en Burevestnik.


Para el segundo día las cosas mejoraron, llega la noticia que tanto los soviéticos como los estadounidenses habían llegado a un acuerdo según el cual como nó hubo mala intención por parte de los pilotos del DC-8 al entrar a su espacio aereo se les permitiría irse, a condición de que el gobierno estadounidense se disculpara y que el capitan Tosolini tambien lo hiciera, así se hace y se les concede la salida.


Pero el despegue tuvo su momento curioso, la pista de la base aerea en donde estaban era angosta y no tenia espacio para darse la vuelta como lo harían en un aeropuerto normal, lo que hicieron fue que se bajaron los soldados estadounidenses y ayudados por los militares soviéticos empujaron al DC-8 hasta el principio de la pista, se arrancan los motores y una vez a bordo todos por fin despegan en medio de la espectación de los trabajadores de la base aerea, para los soviéticos debió parecerles divertido poner en posición de despegue a un avion demasiado grande en una pista inadecuada.


Una hora más tarde el DC-8 aterriza en la base aerea de Misawa en el norte de Japón, allí el capitan Tosolini se desdijo de la disculpa acerca de volar a espacio aereo enemigo y sí en cambio mencionó que jamás entraron a espacio aereo de la URSS.


Pero el bochorno estaba hecho, durante dos dias se negoció con los soldados norteamericanos que iban al frente de batalla vietnamita, se desviaron las pláticas de desarme nuclear, en fin, fue un show.


Una investigación por parte de la FAA y gente de la aerolinea se realizó, y allí se descubrió un error de navegación, pues el navegante Laurence Guernon trazó una línea de vuelo que los llevaba directamente a las Islas Kuriles en lugar de a la base Yokota a donde tenian que ir, no se abundó mucho en esos detalles y se desconoce si se sancionó a Guernon por esto.


Lo que sí se sabe es que en Diciembre de 1968, unos meses despues del incidente Seaboard World Airlines debió pagar una multa de 5 míl dólares a la FAA por el asunto del radar Doppler que nó estaba certificado.








Fuentes:

---Wikipedia, La Enciclopedia Libre version en ingles.

---www.seaboardworldairlines.org/misc/kuriles.htm








Imagenes:

---Avion McDonnell Douglas DC-8-63CF de Seaboard World Airlines similar al involucrado en el incidente de 1968, tomado de www.airliners.net

---Impresionante foto de la aeromoza Nancy Jacquier de un MiG 17 escoltando al DC-8 , tomado de www.seaboardworldairlines.org/misc/kuriles.htm

---Mapa de las islas Kuriles, base aerea de Burevestnik vista desde el espacio, tomados de Wikipedia, La Enciclopedia Libre versiones en español e inglés.

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