pan am 103

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martes, 31 de mayo de 2011

DESTREZA EN ACCION: VUELO 103 DE AIR NEW ZEALAND EN MISION DE RESCATE.

Esta historia la leí hace años en la revista Reader's Digest edición México, y créanme que es una de las historias de destreza aerea mas facinantes que he leído, y ahora que tuve la oportunidad me dediqué a investigar un poco, y para ser toda una proeza es literalmente poco lo que se sabe al respecto.


En fin, con los datos que he recogido aquí y allá he ido reconstruyendo este episodio en que un piloto estadounidense a bordo de una minúscula avioneta y en medio del Pacífico Sur fué salvado por los pilotos de un aparato DC-10-30 de una aerolinea neozelandesa, descubramos pues los pormenores de esta mision de hermandad en el aire, la asombrosa mision de rescate del vuelo 103 de Air New Zealand de finales de 1978.



Esta historia tiene dos extremos tan separados como la inmensidad del
Océano Pacífico, en Estados Unidos dos pilotos debían hacer un larguísimo vuelo a bordo de sendas avionetas fumigadoras Cessna 188 desde California hasta Australia, en el Pacífico Sur para un cliente, estos pilotos tendrían un plan de vuelo muy elaborado que los hacía tener escalas en Honolulú, Hawaii., Pago Pago en Samoa Americana, la isla Norfolk y destino final Australia.


Uno de estos hombres arriesgados se llamaba Jay Prochnow quien era ex-piloto de la Marina de los Estados Unidos, el junto a su compañero llevarían estas avionetas y para ello se les adaptó a estas pequeñas aeronaves una serie de tanques auxiliares para que les alcanzara cubrir grandes distancias entre esas lejanas escalas que harían y además tenían equipos de radionavegación para saber su posición exacta.


Estas avionetas despegan y hacen las escalas de acuerdo a su plan de vuelo, pero en Pago Pago sucedió un accidente, Jay Prochnow despegó primero y luego su amigo, pero éste tuvo una repentina pérdida de sustentación y se estrelló, Prochnow aterriza nuevamente para ver a su amigo, para su fortuna lo halla ileso pero muy golpeado, aún así le pide a Prochnow que no se retrasara y siguiera su viaje sin él, Prochnow se retira y despega nuevamente con rumbo a isla Norfolk.


La fecha era el 21 de Diciembre de 1978, Prochnow hace su vuelo de acuerdo a lo programado y en cierto momento se suponía que tendría que estar al alcance de los operadores de la isla Norfolk... pero algo andaba mal, ni estaba en rango de radio ni tampoco veía a la isla por ninguna parte, lo único que se veía era la vastedad del Océano Pacífico, ¿en dónde estaba?.


Para esas horas había logrado establecer contacto radial con el control aereo de Auckland en Nueva Zelanda, Prochnow avisó a ellos que estaba en la zona de la isla Norfolk pero que no la encontraba, creía que su brújula se había averiado, pero que dada su existencia de combustible podría buscar durante mas tiempo, la pregunta era por cuánto tiempo mas.


Las horas pasaban, Prochnow miraba sus cartas de navegación una y otra vez, intentaba orientarse, pero tantas horas en el aire acaban a cualquiera, no hallaba la condenada isla por ninguna parte, sacó cuentas de cuánto combustible le quedaba.


Por primera vez Jay Prochnow sintió miedo, el combustible que tenía le tendría que bastar para unas 20 a 22 horas en el aire, pero ya estaba casi al nivel crítico y no podía aterrizar, sabía que si caía sus posibilidades de sobrevivir eran de mínimas a nulas si nadie sabía en donde amarizaría, lo pensó un poco, tomó su equipo de radio y sintonizando la frecuencia del control aereo de Auckland lanzó un llamado: mayday... mayday.


En Auckland escuchan el mensaje de Prochnow, les decía que no hallaba la isla Norfolk y que temía estar quedandose sin combustible, se le preguntó en donde exactamente estaba pero Prochnow no puede determinar su posición, se le oía agotado, los controladores neozelandeses se preocuparon, acaso estaban cruzando palabras con alguien que estaba a punto de morir.




Los controladores avisan a la Real Fuerza Aerea de Nueva Zelanda que despacha a un avion P-3 Orion como el de la imagen para labores de búsqueda y rescate, el problema es que el piloto perdido no era capaz de dar una posición exacta para que se le rescatara, ¿qué iban a hacer?.


Los controladores tenían que ayudar en algo mas que mandar a la fuerza aerea a rescatar a un hombre perdido, los minutos pasaban y entonces  se les ocurre pedir ayuda a cualquiera que estuviese en el aire por la zona de rastreo... y dán con un avion comercial, esa podía ser una esperanza, así que se comunican con ellos.





Se trataba del vuelo 103 de Air New Zealand que había despegado de la isla Fiji con destino final en Auckland, llevaba unos 88 pasajeros a bordo, a los mandos de la aeronave, un DC-10-30 estaba el capitan Gordon Vette (izquierda), hombre muy avezado en el aire, como primer oficial estaba Authur Dovey y como ingeniero de vuelo estaba Gordon Brooks quien era otro lobo del aire, éstos reciben el mensaje del control aereo de Auckland de que debían ayudar en la búsqueda de una avioneta perdida.


Los tres hombres se miraron, checaron con las sobrecargos si acaso tendrían a algún pasajero que debía llegar a Auckland con prisa, no habían ninguno, el capitan Vette pregunta a su ingeniero de vuelo Brooks si se disponía de suficiente combustible, le responden que sí habia y de sobra, entonces Vette toma el micrófono para comunicarse con Auckland: buscarían al estadounidense, pero antes deberían avisar a sus pasajeros.





Lo hacen, entonces los pasajeros se mostraron dispuestos a ayudar, y 88 pares de ojos se clavan en las ventanillas para ver algo, cualquier cosas que pareciera una avioneta, entre tanto en cabina de mandos los pilotos tenían a su disposición lo mejor de la tecnología, sistemas de nagevación inercial avanzados, radar, equipos de radio de largo alcance, de hecho todo lo necesario para dar con el piloto, y además había algo extra.


Resulta que el capitan Vette era navegante certificado, lo cual para la época en la que nos situamos ya era algo que no se usaba dados los modernos equipos de navegación que hay, pero eso no era todo, un pasajero, Malcome Fortsyth, se ofreció a ayudar en cabina de mandos, él tambien era navegante, Vette se emocionó mucho cuando una sobrecargo le informó de esto, dos navegantes, la suerte para Prochnow empezaba a cambiar, pero el tiempo apremiaba.


Vette se pone al habla con Prochnow y le pregunta cómo se sentía, el norteamericano contesta que se sentía bien dadas las circunstancias pero que estaba cansado, Vette lo entendió, luego empiezan las indicaciones, como se acercaba la puesta de Sol Vette pregunta a Prochnow cómo lucía la brújula y éste le responde que creía que estaba descalibrada pero que ahora se veía bien, Vette pide a Prochnow enfilar al Sol y que mirara su brújula para saber a cuántos grados se mostraba, según Prochnow el Sol se mostraba a 274º, Vette hace virar al DC-10 y según su lectura el Sol aparecía a 270º, ahora venía otro exámen, Vette quería saber qué tan cerca del Sol se hallaba Prochnow, para esto necesitaban sextantes, pero estos instrumentos ya casi no se usan, ¿como iban a determinar la altura del Sol sobre el horizonte?.


A Vette se le ocurrió algo, y es que en sus clases de navegación aprendió que si no se tiene a la mano un sextante se podía calcular la altura del Sol sobre el horizonte con solo poner el brazo extendido y el puño cerrado, cada dedo representaría una cantidad equis de grados, Vette se lo hace saber a Prochnow y éste responde que el Sol estaba a dos dedos de altura del horizonte, así calculó el ingeniero de vuelo Brooks junto a Fortsyth que Prochnow podría estar mas cerca del horizonte, para ese momento Prochnow había cruzado la Línea Internacional de Cambio de Fecha, ahora estaría en fecha 22 de Diciembre.


Ambos hombres triangulan estas cifras para saber en dónde podría estar Prochnow, y entonces a Vette se le ocurre otra idea, la radio, tenía dos alcances, en UHF y en VHF, en UHF el alcance es muy amplio, pero en VHF si bien es bueno no tiene tanto alcance, le piden a Prochnow que se sintonice en una frecuencia predeterminada en UHF, minutos despues llega fuerte y clara la voz de Prochnow, así llegan a saber que su radio funcionaba, pero había un inconveniente, podría estar en cualquier parte del Océano Pacífico, piden entonces se sintonice en otra frecuencia predeterminada ahora en VHF.


Minutos despues llega la voz de Prochnow, ahora ya sabían mas o menos a qué distancia estaría, con los datos de a dónde se veía el Sol, a qué altitud relativa y en cuántos grados según brújula meten ahora las cifras del alcance de radio VHF para darse una idea de a dónde buscar, Vette, Brooks y Fortsyth hacen números y ajustan los mapas con regla de cálculo mientras el primer oficial Dovey piloteaba.


Llegan a determinar una posición posible y hacia allá va el DC-10, pero al llegar no hallan nada, ¿qué habia pasado?, se suponia que Prochnow estaría alli, como aún habia luz a Vette se le ocurre pintar una estela de vapor, para esto debía ascender y cuando lo logra resultó que no podía hacer estela, tiene otra idea, pregunta al ingeniero de vuelo Brooks cuánto combustible tiene, la cifra es buena, decide derramar un poco para dejar estela de vapor, le menciona a Prochnow que ahora debía virar para ir en contra de la ruta del DC-10 y ver al cielo para hallar estela de vapor.


Prochnow así lo hace, pasan los minutos, se suelta determinada cantidad de combustible en derrame controlado, los pilotos esperan... y desalentados esuchan a Prochnow decir que no pudo ver estela de vapor.


El capitan Vette se halla contrariado, pero piensa rápido y se comunica con la torre de isla Norfolk y con Prochnow, como el Sol estaba a punto de ponerse los instruye a que sincronicen relojes a la misma hora y anoten el momento exacto de la puesta de Sol, Vette haría otro tanto, así lo hacen y se le comunican las cifras, Fortsyth y Brooks hacen cálculos y redefinen la posición de Prochnow, pero ya la oscuridad había caído.


Prochnow hacía esfuerzos para no desanimarse, sabía que esos pilotos desconocidos hacían lo que podían, y lo que más le dolía era que a pesar de todo no podrían evitar que amarizara, pero la posibilidad era cada vez mas cercana, así que checó su equipo salvavidas, se lo puso y se preparó mentalmente para lo peor.


Entonces le llega otro mensaje de Vette, debería hacer vuelo en circulos y que mirara de tanto en tanto al cielo, el DC-10 tendría encendidas todas sus luces estroboscópicas y de aterrizaje, así lo hace Prochnow durante un tiempo... y otra vez no ve nada.


En un momento dado Prochnow vió unas luces, no eran del DC-10, estaban en el agua, hacia allá se dirige y menciona esto a Vette con estas palabras: veo unas luces, vuelo a ellas como mariposa nocturna, Vette escucha y retransmite a Auckland, se investiga con la marina neozelandesa y así saben que era una plataforma petrolera móvil llamada Penrod que estaba siendo remolcada de Nueva Zelanda a Singapur, a sus tripulantes se les avisa de que una avioneta estaba cerca y que podría amarizar, los hombres del Penrod alistan lo necesario para salvamento, pero antes hubo un aviso inesperado de Vette.


Resulta que Vette, Brooks y Fortsyth habían calculado ahora con la posición del Penrod y descubrieron que Prochnow sí podía llegar a isla Norfolk siempre que aún le quedara combustible, se lo comunican al agobiado piloto estadounidense y éste responde: dénme la ruta y hacia Norfolk iré...


Todo el tiempo lo tuvieron cerca, incluso los pilotos del DC-10 creen que lo llegaron a pasar varias veces pero tambien creen que el cansancio de Prochnow jugó en su contra, de cualquier manera Prochnow estaba salvado, solo tenía que aguantar un poco más y llegar a salvo a tierra, en ese momento los pilotos del avion P-3 Orion de la Fuerza Aerea de Nueva Zelanda se comunican con Vette y éste les manda la posición exacta de Prochnow, tiempo después los pilotos militares mencionan a Vette que yá habían establecido contacto visual con Prochnow y lo estaban guiando a Norfolk, luego llegó el mensaje mas esperado, Prochnow había aterrizado.


Vette comunica la noticia a los pasajeros que responden con una atronadora salva de aplausos, las sobrecargos descorcharon botellas de champaña y todos brindaron, estaban felices de que ese total desconocido haya podido ser salvado estando tán cerca la Navidad, era eso, un milagro navideño.


Con varias horas de retraso el DC-10 aterriza en Auckland pero la demora poco importó, el control aereo de Auckland recibió el encarecido mensaje de agradecimiento de un agotado Jay Prochnow quien pidió un abrazo especial a Gordon Vette y a sus hombres por haberle ayudado, aquel 22 de Diciembre de 1978 había vuelto a nacer.


La Air New Zealand reconoció al capitan Gordon Vette, al primer oficial Authur Dovey y al ingeniero de vuelo Gordon Brooks así como al pasajero y navegante Malcome Fortsyth su abnegación y valentía al hacer todo lo que en sus manos estaba para salvar al piloto estadounidense a llegar a salvo a tierra, la compañía armadora McDonnell Douglas fabricante del DC-10 tambien elogió el valor y destreza de Gordon Vette y sus hombres en cabina.


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DATOS EXTRA.



---Este episodio fué dramatizado en una película para television en 1993 y se le llamó Mercy Mission; the Rescue of Flight 771 (Mision de misericordia, vuelo 771 al rescate), el actor Scott Bakula encarnó al piloto Jay Prochnow y Robert Loggia al capitan Gordon Vette.


---Gordon Brooks fué ingeniero de vuelo de aquél nefasto vuelo 901 de Air New Zealand que se estrelló en el Monte Erebus en la Antártida un año despues del rescate de Jay Prochnow, él junto con 256 personas mas murieron en la que hasta ahora sigue siendo la mayor tragedia en la historia aerea de Nueva Zelanda.


---El capitan Gordon Vette estaba en Hawaii cumpliendo ruta cuando se enteró de esta tragedia, decide investigar y descubre una enorme serie de ocultaciones e intrigas que pretendían culpar al piloto capitan Jim Collins que era amigo de Vette, así que presta servicios al jurado para aclarar esta maraña de engaños y no solo limpiar el buen nombre de su amigo y tripulantes sino tambien de la aerolinea misma, tras el juicio que resultó favorable a sus amigos y a parientes de las víctimas renunció a la aerolinea y escribió un libro al que llamó Impact Erebus (Impacto en el Erebus) en donde recrea todo el accidente, las intrigas, investigación y el juicio.







Fuentes.

---Wikipedia, La Enciclopedia Libre version en ingles.

---www.navworld.com/navcerebrations/mayday.htm

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---Alpha-Omega Club.







Imagenes.

---Avioneta Cessna 188 similar a la que piloteaba Jay Prochnow, avion Lockheed P-3 Orion de la Fuerza Aerea de Nueva Zelanda similar a la que participó de la búsqueda, avion McDonnell Douglas DC-10-30 de Air New Zealand similar al que piloteaba Gordon Vette, tomados de www.airliners.net

---Capitan Gordon Vette en sus mejores días, tomado de The Erebus Story, The Loss Of TE901.

4 comentarios:

  1. Esta historia me la contó un amigo, don Gregorio Maldonado Cubilla, que ya no está en este plano físico desde hace cinco años. Cuando me lo contó me emocioné como ahora que lo leí en este blog. En su momento, mi amigo no me dio los detalles de los nombres de las personas de esta historia, ni del lugar o tipos de aeronaves involucradas; sólo me quedó grabado el hecho que fue un avión fumigador perdido en el Pacífico. Estudiando para rendir el OACI 4, me encuentro con la sorpresa que, a modo de ejemplo, en una de las unidades didácticas de un libro de inglés se describe este hecho del año 78. Gracias por el tiempo que has dedicado en plasmar esta historia aquí.

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    1. Créeme que a mi tambien me costó trabajo recuperar estos hechos que había leído en el Reader's Digest en español hace muchos años, pero aquí están y me da gusto que te hayan agradado, saludos desde México.-

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  2. Vaya odisea que se formó, fue un milagro aquel rescate. Felicidades a la tripulación por tan heroica labor.

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  3. Recién termino de ver la película en TV.debe ser la tercera o cuarta vez, la pasan muy de vez en cuando, y me emociona como la primera. Excelente relato muy detallado. Ambos pilotos continuaron su amistad después del rescate. Felicitaciones a todos los que participaron, como el controlador que lo guió a ciegas.

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